A esa antesala del edén futbolístico llegó España después de someter con su juego de toque a Alemania, incapaz de contener la hemorragia de fútbol que le provocó la Selección. Cientos de pases, minutos de posesión abrumadora, control absoluto del juego y el pasaporte al olimpo llegó, qué paradoja, en una acción de furia de Puyol, que impulsado por millones de corazones españoles voló para llevar a la Selección a la gloria. Fue un córner ejecutado por Xavi que completó el bravo central con un cabezazo perfecto. Y es que la Selección fue mejor por tierra y por aire. Cuando se mide a los grandes, cuando se juega sin red, con el precipicio a un lado, España completó el mejor partido del Mundial. Una exhibición. Así somos.
8 de julio de 2010
¡VIVA ESPAÑA !
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